¿Te acuerdas de la época del «salvaje oeste» de Internet, cuando cada diseñador web hacía lo que le daba la gana y las páginas estaban llenas de colores que no pegaban, decisiones de interfaz de usuario extrañas e imágenes deformadas? Menuda época.
Además, piensa en cómo se veían esos sitios web si accedías a ellos desde un teléfono o una tableta. Navegar por ellos no solo era una tarea tediosa, sino que resultaba francamente doloroso.
Ahora todo está mucho más optimizado, se basa en buenas prácticas de interfaz de usuario y está optimizado para todo tipo de tamaños de pantalla. Eso último se lo debemos a JavaScript. Es el lenguaje mágico que convierte las aburridas páginas estáticas en experiencias rápidas y dinámicas.
En resumen, JS es excelente cuando se optimiza un sitio web para humanos. Los bots, por otro lado, no lo gestionan tan bien. De hecho, los rastreadores web básicos no pueden extraer ningún HTML de sitios web dinámicos sin funcionalidades adicionales. No te preocupes, en este artículo explicaremos por qué ocurre esto y cómo superar el problema.
Un sitio web no necesita JavaScript. Puedes arreglártelas solo con HTML y CSS (o incluso solo con HTML si quieres ese toque de los 80). Entonces, ¿por qué la gente da un paso más y añade JS? Bueno, estás a punto de descubrirlo.




