Vamos paso a paso. Para entender qué es un proxy, primero debes saber qué es una dirección IP y para qué se utiliza. Como su nombre indica, es una dirección única asociada a cada dispositivo que se conecta a una red de Protocolo de Internet, como Internet.
123.123.123.123 es un ejemplo de dirección IP. Cada número puede oscilar entre 0 y 255, por lo que puede ir desde 0.0.0.0 hasta 255.255.255.255. Estos números pueden parecer aleatorios, pero no lo son, ya que son generados matemáticamente y asignados por la Autoridad de Asignación de Números de Internet (IANA).
Puedes pensar en un proxy como un punto de conexión intermedio entre tú y la página web que visitas, lo que hace que tu navegación diaria por la web sea más segura y privada. ¿Cómo funciona? Pues bien, las solicitudes que envías no verán tu dirección IP personal, sino la de los proxies.
A medida que la tecnología avanza y todo el mundo posee al menos un dispositivo, el mundo se quedó rápidamente sin direcciones IPv4 y actualmente está en transición hacia los estándares IPv6. A pesar de esta necesidad de cambio, el sector de los proxies sigue utilizando el estándar IPv4. Si te interesa, aquí tienes un artículo sobre la diferencia entre IPv4 e IPv6.